El Gobierno de Castilla-La Mancha ha hecho un llamado a la unidad de todas las administraciones ante los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos a varios de sus socios comerciales, lo que amenaza a diferentes sectores de la región.
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha anunciado que la próxima semana se reunirá con los representantes de los sectores más afectados, como la industria agroalimentaria y el sector del automóvil.
El vicepresidente primero del Gobierno regional, José Luis Martínez Guijarro, ha calificado de "barbaridad" la imposición de estos aranceles, destacando que esta medida podría ralentizar la economía global y perjudicar las economías de los países afectados, incluida la estadounidense.
Guijarro ha subrayado la necesidad de que las administraciones estén más unidas que nunca, desde la Unión Europea hasta las comunidades autónomas, para apoyar a los sectores regionales ante la subida de los aranceles y el posible encarecimiento de sus exportaciones.
En este contexto, se buscarán medidas para compensar los efectos de esta medida estadounidense, incluyendo la búsqueda de nuevos mercados internacionales que puedan mitigar la pérdida de exportaciones hacia Estados Unidos. El Instituto de Promoción Exterior de Castilla-La Mancha será un aliado en este objetivo, apoyando a las empresas de la región para que diversifiquen sus mercados.
El vicepresidente también ha destacado la importancia de que la respuesta ante esta situación sea unívoca a nivel europeo, sin dividir a los 27 países miembros, y que la Unión Europea utilice su capacidad económica y de compra para defender los intereses de la industria europea.
Además, Guijarro ha apelado a la unidad de las formaciones políticas y destacó que, en este contexto, es clave que todos los sectores, sin importar las diferencias políticas, trabajen juntos para hacer frente a los retos económicos que se avecinan.