Las localidades de Navamorcuende y Almendral de la Cañada (Toledo) volverán a protagonizar un reencuentro con una tradición rural ancestral como es la trashumancia que marcó al vida de muchas generaciones en la comarca de la Sierra de San Vicente.
Las cañadas reales son una seña de identidad de estos dos municipios que apostaron por poner en marcha el año pasado una iniciativa que uniera la puesta en valor de sus tradiciones y su potencial turístico que cosechó un gran éxito y que este año celebrarán su segunda edición el 5 y el 6 del inminente mes de abril.
Esta II Feria de la Trashumancia y Oficios “Raíces de Pueblo” se ha enriquecido este año con la incorporación de otra actividad como son unas “Jornadas Técnicas’ que pondrán el acento en los recursos turísticos que ofrece la práctica milenaria de la trashumancia dando de nuevo sentido práctico y vida a las cañadas reales.
Así se ha destacado en la presentación de la feria y las jornadas que se ha celebrado en la ciudad de Talavera de la Reina (Toledo) en la sede de la Cámara de Comercio de Toledo y en la que han participado el delegado de la Junta en Talavera, David Gómez; los alcaldes de Navamorcuende, Armando Pírez, y de Almendral de la Cañada, Marcelino Fernández; Luis Garvín, miembro del pleno de la Cámara; y el chef ejecutivo de ALBI, Manuel Quintero.
David Gómez ha resaltado que “se trata de una iniciativa que surge de las raíces y de la vida tradicional de los pueblos de la Sierra de San Vicente, de Navamorcuende y de Almendral de la Cañada, como es la trashumancia, que junto a su valor etnográfico y cultural también tiene un gran potencial turístico para la zona como fuente de riqueza y desarrollo para estos municipios”, ha asegurado.
En este sentido, David Gómez se ha referido que “este año contamos con más empresas y, además, se han organizado unas jornadas que relacionan turismo, sostenibilidad y reto demográfico con profesionales del sector, operadores turísticos e instituciones” y que van a hacer algo importante como es “debatir y abordar el papel que puede desempeñar la trashumancia como producto turístico sostenible y que también funcione como palanca para asentar población”.
El delegado de la Junta ha asegurado que “el turismo en España y en Castilla-La Mancha está en un momento de auge y tenemos que aprovechar esta coyuntura porque cuando hablamos de trashumancia hablamos de un producto turístico de calidad, saludable y que permite el disfrute de una experiencia única para cualquier persona, ya que recorrer las cañadas reales está abierto a familias, niños, niñas, jóvenes y mayores”.