El Gobierno de Castilla-La Mancha ha manifestado su rechazo al criterio de reparto del impuesto bancario basado en el Producto Interior Bruto (PIB) regional. Esta decisión fue comunicada durante el pleno del Consejo de Política Fiscal y Financiera, donde se argumentó que tal distribución es “injusta” y contraria a uno de los principios fundamentales establecidos en la Constitución Española, que establece que “la riqueza nacional debe repartirse de manera equitativa entre las regiones”. Este enfoque busca asegurar una adecuada redistribución de la renta, responsabilidad que recae en la Administración del Estado.
El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, expuso estos puntos en una rueda de prensa celebrada en el Palacio de Fuensalida. Durante esta conferencia, también se abordó el desarrollo de la reunión del Consejo, llevada a cabo en Madrid. Ruiz Molina estuvo acompañado por el director general de Presupuestos, Isidro Hernández, quien respaldó las afirmaciones realizadas.
Según Ruiz Molina, este criterio favorece a aquellas comunidades autónomas con mayor capacidad económica, otorgándoles más financiación y mejores servicios para sus ciudadanos. “La sociedad no comprende que un impuesto recaudado a los más ricos se distribuya principalmente entre las comunidades más prósperas”, añadió el consejero. Estas declaraciones no solo justifican el voto negativo del Gobierno regional, sino que también buscan persuadir a otras comunidades autónomas para adoptar una postura similar.
COHERENCIA POLÍTICA Y DEUDA AUTONÓMICA
A pesar de que la propuesta proviene de un Gobierno socialista, Ruiz Molina subrayó que Castilla-La Mancha ha optado por actuar con coherencia y no por intereses partidistas. “Votaremos a favor de lo que beneficie a nuestra región”, afirmó, haciendo hincapié en la necesidad de unidad en torno a temas cruciales para la comunidad. Asimismo, instó al líder del Partido Popular en la región, Paco Núñez, a adoptar esta misma postura.
En otro orden de cosas, el consejero expresó su satisfacción ante la propuesta de condonación parcial de la deuda autonómica por parte del Ministerio de Hacienda, que asciende a 5.000 millones de euros. Esta medida es considerada como un acto de justicia hacia Castilla-La Mancha y responde a una solicitud realizada desde 2017. Ruiz Molina destacó que esta deuda ha sido exacerbada por la infrafinanciación sufrida bajo el actual sistema fiscal.
NUEVA METODOLOGÍA PARA LA FINANCIACIÓN AUTONÓMICA
Durante su intervención en el pleno del Consejo, Ruiz Molina enfatizó que aunque la condonación representa un paso positivo, no soluciona los problemas estructurales relacionados con la financiación autonómica. Por ello, instó al Ministerio a desarrollar un nuevo modelo financiero adecuado para las comunidades autónomas. “Es fundamental establecer un fondo transitorio que compense a aquellas regiones que están objetivamente infrafinanciadas”, señaló.
Finalmente, concluyó su discurso expresando su preocupación por cualquier modelo financiero singular destinado únicamente a Cataluña sin considerar las necesidades similares de otras comunidades como Castilla-La Mancha. La búsqueda de una solución equitativa es esencial para garantizar un desarrollo justo y equilibrado entre todas las regiones españolas.
La noticia en cifras
Concepto |
Cifra |
Deuda total de Castilla-La Mancha |
5.000 millones de euros |
Ratio actual de deuda respecto al PIB |
30% |
Ratio de deuda respecto al PIB tras la condonación |
20% |
Porcentaje de condonación de la deuda |
30.5% |