Vivimos en una sociedad con una gran dependencia eléctrica, en la que necesitamos una conexión continuada y permanente. En verano, una época marcada por el consumo energético y el aumento de las temperaturas, es habitual que se produzcan apagones eléctricos a lo largo de los meses de julio y agosto. Este tipo de situaciones, además, suelen ser inoportunas, y dejan (en la mayoría de ocasiones de forma temporal) sin recursos energéticos a miles de personas. Por esta razón EcoFlow, compañía especializada en el desarrollo de soluciones de energía portátil y renovable, comparte aquellos aspectos que pueden ocasionar los cortes de luz más habituales en el hogar para identificarles y prevenirlos:
Las sobrecargas del sistema eléctrico: como consecuencia de las temperaturas extremas son uno de los peores enemigos de la red eléctrica tradicional. En los meses de verano, el calor (que cada vez padecemos de forma más intensa y prolongada) puede poner en peligro el abastecimiento de luz, ocasionando cortocircuitos que bloqueen la red eléctrica habitual. En este caso, el ecosistema inteligente de EcoFlow es la forma más segura de garantizar el acceso a una red continua y operativa durante estos posibles apagones, ya que son capaces de almacenar la electricidad en su interior con la que pueden dar servicio en el momento en que se produzca el corte de luz.
Factores meteorológicos: como las tormentas de verano suelen aparecer con más virulencia y, por tanto, afectan de forma más abrupta a los sistemas eléctricos. Muchas de estas tormentas descargan contra los postes de luz dada su elevada altura, recibiendo el impacto de rayos que pueden ocasionar el corte del suministro. Es recomendable que durante las tormentas eléctricas usemos solamente los electrodomésticos imprescindibles para evitar que un problema en la red afecte al buen estado de estos, o que los conectemos a una fuente de alimentación externa. En este caso, la gama DELTA de EcoFlow es la más indicada para, por ejemplo, cocinar o ver la tele con normalidad y sin riesgo mientras dure la tormenta.
Exceso de demanda de electricidad: ya que al conectar un mayor número de dispositivos la red puede llegar a colapsar. Es lo que sucede cuando decimos “han saltado los plomos”. Este problema se suele solucionar apagando el último electrodoméstico que se conectó y devolviendo a su posición inicial al interruptor del cuadro de luces. En caso de que la tarifa contratada no sea todo lo potente que necesitemos en momentos puntuales, el suministro a través de una batería portátil de gama media como cualquiera de las RIVER de EcoFlow, permite la oxigenación de la red aportando ese extra de energía sin repercutir en un incremento de demanda.
El mal estado de algunos aparatos: aunque no sea un problema exclusivo del verano, también puede desencadenar apagones eléctricos. Hay determinados dispositivos estacionales que debemos revisar y poner a punto antes de usarlos. Por ejemplo, el ventilador o el aire acondicionado, que se pone en marcha de año en año, requiere una comprobación previa para asegurar que funciona correctamente sin comprometer el suministro energético del hogar. El mantenimiento de los electrodomésticos es un punto que jugará a favor de los consumidores ante un problema en el sistema general de abastecimiento eléctrico.
Mal estado de la red de distribución de la zona: este aspecto no está en manos del consumidor final, pero no deja de ser una de las causas que ocasionan los cortes de luz en verano, ya que las altas temperaturas actúan de forma más agresiva sobre los sistemas que no están en correcto estado. En estos casos, lo más interesante es apostar por la instalación de una red ajena capaz de suministrar la energía necesaria. El ecosistema inteligente de EcoFlow basado en la gama de baterías DELTA y apoyado en los paneles solares, es la mejor solución para terminar con la dependencia de una red eléctrica insuficiente.